Una nueva entrega de cartas de amor finalistas del pasado concurso:
23
de abril de 1597
Querido
Romeo...
¿Aún
recuerdas cuando el día que nos conocimos te pregunté: “¿No eres
Romeo, y además Montesco?” y tú me respondiste “Ni una cosa ni
otra si te disgustan preciosa mía”? Hiciste que me sonrojara, me
puse nerviosa, me enamoré, tal vez de la persona menos indicada,
pero lo hice.
¿Recuerdas
cuando me juraste que nuestro amor sería como la luna y te contesté
“Oh, no jures por la luna, la inconstante luna, que mensualmente
cambia en su órbita circular a menos de que el amor pueda
demostrarse igual de variable”? Oh Romeo, no quiero que nuestro
amor sea como la luna, quiero que nos amemos cada día más, quiero
estar a tu lado eternamente.